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jueves, 6 de junio de 2013

Métodos de fortuna (I): Arnés de emergencia

Hola a todos! A lo largo de una serie de post, vamos a contaros una serie de métodos de fortuna. Éstos son una serie de "soluciones" para situaciones imprevistas, en las que no dispongamos del material específico. Algunos ejemplos de soluciones de emergencia o métodos de fortuna son usar un nudo dinámico para asegurar-rapelar si perdemos la cesta, utilizar un arnés de emergencia si nos olvidamos de él o si se rompe el nuestro, ascender por una cuerda si nos quedamos atascados o se nos engancha una cuerda...


En concreto, en este post vamos a contar cómo hacer un arnés de emergencia. Como indica el nombre es SOLO para situaciones de emergencia; NUNCA podría sustituir a un arnés para soportar una caída. Sin embargo nos puede ser de gran ayuda en una situación complicada: si nos dejamos el arnés en casa o nos lo roban, si el nuestro resulta dañado por cualquier motivo, si en una ruta alpina decidimos ahorrar peso y llevamos sólo material de emergencia.

En el contexto de la escalada deportiva SÓLO se debería usar como arnés para asegurar en top-rope (controlando la tensión de la cuerda para evitar un tirón), NUNCA para escalar.

Para confeccionar el arnés de emergencia tenemos dos opciones:
  • Anillo cerrado de dyneema de 240 cm
  • 4-5 m de cinta plana o tubular de al menos 26 mm cerrada con un nudo de cinta.
El problema de los anillos de Dyneema es que son muy pequeños y, por lo tanto, se nos clavará el arnés y  será incómodo. Es más, si sufrimos una caída fuerte, puede causarnos heridas serias. No recomendamos este tipo de arnés pero muchas veces en la montaña la situación de peligro dirige nuestras acciones, asumiendo un mal menor.
Por eso la opción "menos mala" es la de cinta plana o tubular de al menos 20mm (recomendable 26mm). La cinta tubular es más flexible, por lo que resultará algo más cómoda. Cuando confeccionemos el arnés deberemos mantener el nudo de cinta a vista, por la cuenta que nos trae, ya que un enganchón podría deshacerlo y matarnos nosotros, o el compañero.

Pasamos el anillo cerrado por la espalda, dejando el nudo a la altura de la cadera, en un lateral. Pasamos la cinta por la entrepierna; podemos sujetarla con la boca (como se ve en la siguiente foto).


Pasamos la cinta que tenemos sujeta por dentro de las orejas que pasan por la espalda (ver siguiente foto). Tensamos la cinta, tirando de las orejas, para que se ajuste a la pierna y haga las veces de pernera. No lo apretéis demasiado o os haréis daño.


Cerramos cada unos de los senos, con un nudo de gaza, pasando éste de arriba abajo, y por detrás de la cinta horizontal, tal como se ve en las siguientes fotos.



Así obtendremos dos bucles cerrados, que repartirán el peso entre las perneras y la zona lumbar.


Una vez hemos cerrados los bucles pasamos un mosquetón de seguridad por ambos. Ésto nos hará las veces de "anillo ventral".


Este arnés aguantará de sobra nuestro peso. El mosquetón que usemos ha de ser uno de alta resistencia o, mejor aún, un maillón semicircular, ya que la posición de las cintas forzará una situación de cargas triaxiales. Como siempre, muchas gracias por llegar hasta el final y ¡hasta la próxima!

3 comentarios:

  1. Hola. Me preguntaba si quizas poniendo antes del maillon o el mosqueton una cinta corta en modo doble que podria reducirse esa carga triaxial.
    Es una duda que me surge pero que no he tenido ocasión de probar o no se si estaría contraindicado por algún motivo.
    Gracias y enhorabuena por el blog.

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  2. Hola! Lo primero, muchas gracias por tu comentario.

    La idea que propones sería hacer una especie de anillo ventral, ¿no? Nunca hemos visto ni probado esto que comentas; pero sí, en principio eso eliminaría las cargas triaxiales sobre el mosquetón.

    ¿Contraindicado? Pues podemos pensar en alguna cosilla para tener en cuenta (aunque un arnés de emergencia ya es un problema en sí mismo).

    [1] Lo primero es que tendrías dos piezas de textil rozando entre sí. El roce no sería grande, y sería muy raro que se quemaran, pero sí podrían desgastarse. Así que siempre deberíamos andar con ojo, sobre todo si usamos más tarde esas cintas para situaciones en las que realmente se necesite de su resistencia.

    [2] Lo suyo es que el punto de unión de la cuerda al arnés esté lo más pegado posible al cuerpo (por comodidad, orientación de la carga, seguridad, etc.). Si a las orejas le añades una cinta más, podría quedar lejos. Así que lo óptimo sería una cinta bastante pequeña.

    [3] Éste es un recurso de emergencia, pensado para situaciones en las que lo que prima es la reducción del peso. Al añadirle un elemento más, estás aumentando la complejidad (te obliga a llevar más material). Si tienes que llevar dos cintas y un mosquetón, puede ser que entonces te compense llevar un arnés ligero (de los que venden para esquí de travesía). Que pesan entre 150-250 g, y casi no ocupan.

    Otra idea, para reducir la carga triaxial (y esta sí la hemos probado varias veces), es llevar un anillo algo más largo (de dyneema de 2.40 m, por ejemplo), y anudar las dos orejas finales (los dos bucles) entre sí, para que hagan un solo bucle.

    De todos modos, piensa que éste es un recurso de emergencia (un rapel imprevisto, asegurar una bajada mala, ayudar a alguien en un terreno de montaña, etc), y que nunca debería utilizarse para situaciones en las que se produzcan cargas importantes. Para eso están los arneses (y los hay super ligeros, por cierto). Por eso, al final, "cualquier cosa" vale (pensada con cabeza, por supuesto).

    Un abrazo,

    Manerasdeescalar

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  3. Muchas gracias por las aclaraciónes tan bien fundamentadas. Tengo claro que hablamos de medios de fortuna, pero como bien dices aun con ello mejor hacerlo bien.
    Probare la cinta de 240.
    Un saludo

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