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martes, 29 de octubre de 2013

Rapel con cuerdas dañadas

Hola a todos! Hoy tenemos pensado hablar sobre un problema que nos podemos encontrar al hacer la maniobra del rapel. Las cuerdas de escalada son bastante resistentes, pero en ocasiones pueden dañarse: caídas de piedras, caídas sobre aristas, fricción entre dos cuerdas...  Es difícil saber de antemano cuánto resistirá una cuerda dañada (os recomendamos que leáis el libro "Seguridad y riesgo en Roca y Hielo" de Pit Schubert). Si el daño es pequeño y las fibras del alma están intactas, lo más probable es que la cuerda aún tenga un resistencia de al menos un 50%. En cualquier caso, lo mejor es retirarse.

La maniobra habitual de rápel es una maniobra "peligrosa", en el sentido que la cuerda no es redundante: si se parte uno de los dos brazos, caemos al vacío. Por eso, si queremos rapelar con una cuerda dañada, necesitamos añadir redundancia bloqueando uno de los brazos o, al menos, aislar el tramo de cuerda.

Existen diferentes maneras de "solventar este problema". Nosotros vamos a contaros dos maneras distintas. suponiendo que sólo una de las dos cuerdas (o sólo una de las dos mitades si llevamos cuerda simple) ha sido dañada.  La primera, consiste en bloquear uno de los brazos (el dañado). La segunda manera consiste en aislar el tramo de cuerda. 

Bloquear la cuerda dañada.

Esta primera solución, es la que nos permitirá una maniobra de rápel más rápida. Para ello, anudamos las dos cuerdas, y pasamos la cuerda intacta por la instalación de rápel. En el tramo de cuerda intacta, que sale de la instalación y va hacia la cuerda dañada (o la mitad dañada si trabajamos con cuerdas simples), hacemos un nudo de siete, tal como se ve en la siguiente fotografía. 

Cuerda verde dañada; cuerda roja intacta.
En el bucle resultante del nudo de siete pasamos un mosquetón (mejor un maillón, por su menor volumen y mayor resistencia) y chapamos el otro tramo de cuerda. De este modo, si la cuerda dañada se parte, la cuerda intacta se bloqueará sobre la instalación de rapel, tal como se observa en la siguiente fotografía, evitando que caigamos al vacío.

Si la cuerda verde falla, la roja se autoestrangula
Para recuperar la cuerda, en este montaje, debemos tirar del tramo de cuerda que tiene el nudo de siete; es decir, del tramo dañado no bloqueado. 

En el siguiente vídeo podéis ver cómo hacer un nudo de siete, o siete y medio.



Este sistema, en principio es más rápido ya que nos permite hacer la maniobra de rapel "del tirón". Sin embargo, tiene un grave inconveniente: en caso de fallo de la cuerda dañada, perderemos ese tramo de cuerda (ya que caería al vacío), impidiendo recuperar el tramo de cuerda intacta. Por eso, si estamos en una vía donde hay que hacer varios rápeles, lo mejor es aislar el tramo de cuerda dañado.

Independizar el tramo de cuerda dañado

Como acabamos de contar, el principal problema del sistema anterior, es que en caso de ruptura total de la cuerda dañada, no podremos recuperar la cuerda. Por eso, si el daño de la cuerda es muy grande, o estás en una vía de varios largos, lo mejor es aislar el tramo de cuerda dañado. La mejor manera de aislar un tramo dañado es mediante el nudo de mariposa.

Nudo de mariposa
En el siguiente vídeo podéis ver cómo hacer un nudo de mariposa.


Si en ese momento no sabéis cómo hacer el nudo de mariposa, una alternativa (menos segura) es hacer un nudo de gaza o un ocho doble, dejando el bucle de aislamiento bien grande (recordad que estos dos nudos deslizan, y podrían deshacerse). El problema de hacer un bucle muy grande, es que es más probable que se atasque durante la recuperación.


Al aislar el tramo de cuerda dañado, impediremos que se produzca la fractura total de la cuerda. El principal inconveniente, es que durante el descenso deberemos pasar el nudo. Esto implica, lo primero, saber cómo pasar un nudo durante un rapel, y lo segundo, mucho más tiempo para descender. Esto lo dejaremos para otro post.

Aunque no lo hemos comentado y sea obvio, cuando aislemos el fragmento de cuerda, la cuerda intacta es la que debe pasar por la instalación de rapel, de tal modo que la cuerda con el fragmento aislado sea de la que tiremos para recuperar la cuerda, ya que de lo contrario, el nudo se atascaría en la instalación de rápel.

Estas maniobras deben ser entrenadas y repetidas en casa, o en un sitio controlado, una y otra vez, para que cuando tengamos que recurrir a ellas, no dudemos. 

Como siempre, muchas gracias por llegar hasta el final y, ¡hasta la próxima!

Bibliografía recomendada





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