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jueves, 16 de junio de 2016

Nudos autobloqueantes (I) : consideraciones generales

Hola a todos! A lo largo de las próximas entradas vamos a hablar de distintos sistemas de bloqueo sobre cuerdas fijas: nudos autobloqueantes, bloqueadores y micrbloqueadores, cestas invertidas, etc. Estos serán muy útiles en el día a día de los escaladores, alpinistas y todos aquellos montañeros susceptibles de "meterse en marrones":  Hoy empezaremos con los nudos autobloqueantes. En la primera entrada sobre nudos autobloqueantes hablaremos de algunas consideraciones generales comunes a todos ellos. En el siguiente post mostraremos cómo confeccionar los nudos autobloquantes más utilizados y hablaremos de las peculiaridades de cada uno de ellos. ¡Os animamos a que le echéis un vistazo!



Como decíamos al principio, a lo largo de las dos próximas entradas vamos a hablar de nudos autobloqueantes. Aunque suponen un aspecto muy importante en el mundo de la escalada, nunca habíamos hablado de ellos en profundidad, puesto que es muy fácil encontrar información por todos lados. Sin embargo, nos hemos decidido a hacer una revisión sobre este tema por dos motivos. El primero es que en los próximos meses queremos abordar una serie de técnicas, donde los nudos autobloqueantes son elementales, y queríamos que cualquier lector encontrase aquí la información básica sobre ellos. El segundo motivo es que nos hemos dado cuenta (y nos ha sorprendido) de que un porcentaje altísimo de escaladores deportivos desconocen por completo estos nudos.


1. ¿Qué son y cómo funcionan?

Los nudos autobloqueantes son un tipo de nudos que se realizan con cordinos auxiliares sobre una cuerda principal por la que se mueven libremente y, como su nombre indica, se bloquean por si mismos bajo carga evitando su deslizamiento. 
Estas características les hacen muy útiles en todo tipo de maniobras de posicionamiento sobre una cuerda fija (como maniobras de rescate, ascenso de una cuerda fija, cambio de descenso a ascenso en el rápel, etc ...) ó bien en situaciones en las que el escalador puede llegar a perder el control de una cuerda (como por ejemplo un rápel).

Todos los nudos autobloqueantes de los que hablaremos aquí funcionan por una combinación de fricción+estrangulamiento. Se confeccionan dando una serie de vueltas con un cordino o cinta alrededor de una cuerda principal, como si de una boa se tratase.


La boa se sujeta a los árboles de la misma
manera que los nudos autobloqueantes se bloquean
en las cuerdas: enrollándose y estrangulándose
alrededor del tronco.

Cuando no están sometidos a carga, la fricción del nudo sobre la cuerda principal es pequeña, de tal manera que el nudo puede desplazarse libremente sobre la cuerda fija. Por el contrario, cuando se someten a carga se estrangulan, aumentando notablemente su fricción. Si la fricción es mayor que la carga a la que son sometidos, se (auto)bloquearán impidiendo el desplazamiento.

Esto que acabamos de decir, es la teoría. En la práctica no todos los nudos se bloquean igual de bien, ni lo hacen igual de rápido, ni se desbloquean al liberar la carga, ni se desplazan bien... motivo por el cual en muchas ocasiones se prefiere el uso de sistemas mecánicos de bloqueo.

Algunos de los nudos autobloqueantes más utilziados


Existen múltiples nudos autobloquantes: Machard, Prusik, Bachman,  Valdostano, Swicero, etc. Cada uno tiene sus características propias, de las que hablaremos en el próximo post.  Hoy veremos algunas consideraciones generales comunes a todos ellos. En la práctica hay cuatro puntos fundamentales a la hora de pensar qué nudo debemos utilizar.
  1. ¿Cuánto resisten?
  2. ¿Bajo qué carga deslizan?
  3. ¿Cómo de rápido se bloquean?
  4. ¿Con qué facilidad se desbloquean cuando se libera la carga?

2 ¿Cuanto resisten los nudos autobloqueantes?

Cuando se habla de nudos autobloqueantes se suele confundir la resistencia a la rotura, con la carga máxima que el nudo soporta antes de deslizar.

La resistencia a la rotura dependerá fundamentalmente del tipo de cordino utilizado (material y diámetro). Os recomendamos que echéis un vistazo a nuestro post sobre resistencia de cordinos. Otros factores, como el trenzado del nudo, o el nudo de cierre del anillo resultarán en una pérdida de resistencia, que casi nunca será mayor que el 40-50% de la resistencia total del cordino.

De todas maneras, lo más normal es que si el nudo se somete a cargas muy elevadas, empiece a deslizar cuerda abajo antes de partirse.

3 ¿Bajo qué carga empieza a deslizar?

Todos los nudos autobloqueantes, una vez bloqueados, tienen un valor máximo de carga por encima de la cuál empiezan a deslizar por la cuerda. La carga bajo la cuál el nudo empieza a deslizar depende fundamentalmente de la fricción entre el nudo y la cuerda. Ésta a su vez dependerá de varios factores

[1] Estrangulamiento. Cuanto más estrangule el cordino a la cuerda, mayor será la carga a partir de la cual desliza. La capacidad de estrangulamiento depende, a su vez, de dos factores principales. 
  • Por un lado de la diferencia diámetros entre cuerda y cordino: cuanto más diferencia, mayor estrangulamiento. En este sentido, como veremos más tarde, los cordinos de Kevlar (5-5.5 mm), son los más efectivos. Por lo general, la regla que debemos tener en cuenta es que la diferencia mínima de diámetros entre cordino y cuerda debe ser de 3 mm.
  • La rigidez del cordino. Los cordinos rígidos no son capaces de torsionarse correctamente y adaptarse al diámetro de la cuerda, que se reduce progresivamente con la carga, llegando un punto en el que dejan de estrangular y deslizan. Por eso debemos escoger cordinos lo más blandos posible. 
  • Por otro lado, influye mucho la forma del nudo y lo bien que esté peinado. No todos los nudos estrangulan la cuerda igual de fuerte. En el siguiente post veremos cómo los que más estrangulan la cuerda son el Prusik y el Machard de un seno.
[2] Superficie de contacto. A mayor superficie de contacto, mayor fricción. Por tanto, la carga a la cuál desliza será mayor cuanto más grande sea el diámetro de la cuerda. La superficie de contacto también depende del número de vueltas que hayamos dado con el cordino en torno a la cuerda. Cuanto mayor sea el número de vueltas, mayor será la resistencia al deslizamiento. 


Cuerda y cordinos casi nuevos:
¡Mucho cuidado!

[3] La rugosidad de cordino y cuerda. Cuanto más rugosos sean mayor será la fricción que ejercerán el uno sobre el otro y, por tanto, mayor la carga a partir de la cuál empieza a deslizar. La rugosidad depende del tipo de trenzado y de la edad de la cuerda y el cordino (con el tiempo las camisas se van despeluchando). Por este motivo debemos tener precaución extra con las cuerdas y cordinos nuevos, ya que el tratamiento externo de las cuerdas reduce mucho la fricción. Lo mismo ocurre cuando hacemos nudos autobloqueantes sobre cuerdas mojadas ó heladas (el agua actúa de lubricante). Mucho cuidado!



Como veis, el número de factores que influyen en la carga de deslizamiento es enorme, por lo que dar un valor para los distintos nudos será casi imposible.  De hecho, si buscáis estudios veréis cómo para un mismo nudo los valores que se proporcionan son muy dispares. Pero como en este blog nos encantan los números, vamos a dar un valor "mínimo" de resistencia que proporcionan algunos manuales y nos puede servir de referencia general

La resistencia al deslizamiento de un nudo autobloqueante confeccionado con 6 vueltas (o tres vuletas dobles), si la diferencia de diámetros es mayor de 3 mm, y si está correctamente peinado, es de aproximadamente 150 - 250 kg.
En principio estos valores parecen pequeños. Aunque para muchas maniobras son más que suficiente. Existe además otra regla aproximada, que nos dice que: 

Por cada dos vueltas de más (o una vuelta doble) que demos en torno a la cuerda, conseguiremos aumentar la resistencia al deslizamiento unos 50 kg. 

Advertencia! Estas dos reglas que acabamos de comentar no son exactas y en función de la situación pueden variar los valores. Sin embargo nos serán muy útiles a la hora de planificar una maniobra.


4 ¿Cómo de rápido se bloquean?

La velocidad de bloqueo es un parámetro muy importante. Esta velocidad depende básicamente del estrangulamiento del nudo sobre la cuerda. En función de la velocidad de bloqueo dividiremos los nudos en dos grupos:


[1] Nudos de bloqueo rápido: El más rápido es el Prusik. Otros como el Machard de un seno tienen buenas velocidades de bloqueo, aunque menores. Estos nudos se destinan a maniobras en los que necesitamos un control rápido de una cuerda, y en las que no podamos permitir que la cuerda corra unas decenas de centímetros antes de ser bloqueada, como transferencia de cargas, autoseguro en rápeles, etc. En condiciones de cuerdas mojadas ó heladas, incluso estos nudos pueden tener un comportamiento lento. Debemos evaluar la posibilidad de dar un par de vueltas más al nudo.

[2] Nudos de bloqueo lento: Son aquellos en los que antes de bloquearse tienen un aspecto "holgado", como de poco ajustado, como es el caso del Machard de dos senos, Bachman, Swicero, etc. Estos nudos necesitan apretarse un poco antes de bloquearse, y esto los lleva un tiempo. El problema de estos nudos es que puden llegar a dejar correr bastante cuerda y quemar la camisa del cordino por fricción. Por eso nunca se destinan a maniobras de control de la cuerda, sino a maniobras en los que el escalador pueda azocar el nudo por sí mismo y comprobar que se ha bloqueado antes de cargarlo; por ejemplo, maniobras de ascenso por cuerda fija.

¿Y por qué no utilizamos siempre los nudos de bloqueo rápido? El problema viene de que no existe el nudo perfecto y los nudos que más rápido se bloquean son los que más cuestan desbloquear una vez sometidos a carga, y viceversa.

5 ¿Cómo de fácil se desbloquean una vez bloqueados?

Este es uno de los puntos más importantes a la hora de decidir qué nudo utilizar. De hecho, en la práctica dividiremos los nudos  en dos grupos: 

[1] Nudos pensados para bloquearse y desbloquearse repetidamente. Bachman, Prusik con mosquetón, Swicero, Machard de dos senos y dos mosquetones, etc. Se usan en maniobras de autorescate, desplazamientos por cuerda fija o izado de petates. Como decíamos en la sección anterior, tenemos que tener en cuenta además que los nudos que más fácil se desbloquean son los que más tardan en bloquear y los que menos resistencia al deslizamiento tienen. Así que ¡mucho cuidado!

[2] Nudos pensados para bloquearse una única vez. Aquí pensamos fundamentalmente en el Prusik y el  Machard de un seno. Estos nudos, una vez bloqueados cuesta mucho desbloquearlos, aunque liberemos la carga de ellos. Y, de hecho, lo más normal es que tengamos que deshacer el nudo entero para desbloquearlo, motivo por lo que es relativamente común que dejen atascados a los escaladores. Por este mismo motivo, debemos evitar utilizarlos en situaciones en las que puedan quedar alejados de nosotros (como cambios de ascenso a descenso en rápeles, o salto de un nudo a mitad de cuerda), ya que nos costará aún más deshacerlos. Os decimos por experiencia propia que no hay cosa peor, en una situación de riesgo o emergencia, que quedarse bloqueado por un nudo atascado. Gastaremos muchísimas fuerzas en liberarlo, nos pondremos nerviosos y, a partir de ahí, todo nos irá mal.  


6. Precauciones Generales


A parte de todas las cosas de las que hemos hablado, debemos tener algunas precauciones generales a la hora de confeccionar cualquiera de los nudos autobloqueantes:


[1] Debemos asegurarnos que la diferencia de diámetros entre cuerda y cordino es de, al menos,  3 mm. De lo contrario, el nudo puede deslizar sin llegar a bloquarse. Para este cómputo, si hacemos el nudo sobre dos cuerdas, el diámetro se suma. ¿Qué implica esto? 
  • Que NO debemos utilizar cordinos de 7 mm con cuerdas en simple < 10 mm (veremos que el nudo Swicero es una excepción).
  • Las cordadas que utilicen cuerdas dobles o gemelas tienen la obligación de llevar cordinos de Kevlar de 5-6 mm, ya que muchas maniobras de autorrescate implicarán el uso de una única cuerda.
Cordada con cuerdas dobles de 8.6 mm. No debemos hacer
nudos autobloqueantes con cordinos de nylon 6 o 7 mm sobre
una única cuerda! 

[2] El nudo de cierre de los anillos es el punto más débil, por tanto, nunca debe ser un punto de apoyo de los mosquetones, ni ser parte de la superficie de fricción con la cuerda sobre la que se hace el nudo.





[3] En general, todos los nudos tienen mucha menos capacidad de retención con cuerdas mojadas ó heladas. En este caso tendremos que dar un mayor número de vueltas al confeccionar el nudo para conseguir un efecto similar.



[4] Todos los nudos, cuando están flojos, tienen cierta tendencia a deformarse (vamos, hacerse un burruño), disminuyendo su capacidad de frenado. Por eso es obligatorio peinarlos bien y revisarlos cada poco. 


Nudo autobloqueante mal peinado
!


[5] Es obligatorio probar el bloqueo de los nudos antes de someterlos a cargas, pegando unos tirones fuertes. 

[6] Los nudos autobloqueantes sobre las cuerdas nuevas pueden llegar a deslizar a cargas relativamente bajas, o tener una velocidad de reacción lenta. Debemos valorar la posibilidad de dar una vuelta más al nudo ó utilizar otros que estrangulen más la cuerda.  

[7] Los nudos Bachman y Prusik con mosquetón funcionan muy mal con cuerdas mojadas (el mosquetón central le resta muchísima fricción) y deslizan a cargas muy bajas. 

7. ¿Cómo tienen que ser los cordinos? ¿Qué fibras utilizamos?

Debemos considerar dos opciones para hacer anillos para nudos autobloqueantes: Nylon y Kevlar.

7.1 Anillos de Poliamida (Nylon). La primera opción que tenemos son los anillos de poliamida puros (camisa y alma de Nylon). Por una cuestión de resistencia del cordino, todos los manuales dicen que el diámetro "óptimo" es 7 mm.  Sin embargo, 7 mm es mucho. Hará que los nudos abulten más, que la velocidad de bloqueo sea menor y, por tanto tengamos que dar más vueltas a los nudos, dificultando al mismo tiempo la movilidad... Nunca debemos usar cordinos de 7 mm con cuerdas menores de 10 mm. Con cuerdas menores de 10 mm, la diferencia de diámetros es muy pequeña y el bloqueo puede verse comprometido!

Si utilizamos cordinos de Nylon de 6 mm, con el fin de aumentar la velocidad de bloqueo y reducir el volumen de los nudos, debemos ser muy prudentes. Echando cuentas (pinchar aquí) vemos que, un cordino de 6 mm tiene una resistencia lineal de unos 7 KN (pongamos 3-4 KN si contamos con dos nudos de gaza en los extremos) y 12 KN en anillos. ¿Es esto poco para un autobloqueante?  Pues ... mucho margen no nos da, pero posiblemente los nudos deslicen a cargas menores que aquellas a las que se produce la ruptura. En cualquier caso, debemos evitar utilizarlos en situaciones de grandes cargas (cargas multiplicadas por efecto polea, rápeles con heridos ... etc)

7.2 Los anillos de Kevlar. Los anillos de kevlar (camisa de poliamida y alma de Kevlar) posiblemente sean la mejor opción para confeccionar anillos para nudos autobloqueantes. Utilizaremos anillos de entre 5 y 6 mm; los de 5.5 mm de diámetro son los mejores. Tienen una elevada resistencia longitudinal (mayor que la de cordinos de 7mm), resistencia al corte y a la temperatura (el alma funde a temperaturas superiores a los 350º C). Además, debido a su pequeño diámetro, estrangularán rápidamente la cuerda. Eso sí, debemos tener en cuenta algunas cosas


Cordino Edelweiss Kevlar de 5.5 mm.
Tino Núñez lo califica como "el mejor", por su resistencia,
flexibilidad y rugosidad de la camisa.

  • Sólo deben utilizarse como autobloqueantes si son bastante flexibles. Debemos evitar usarlos si son rígidos (cosa bastante habitual), ya que la rigidez reduce mucho la velocidad de actuación.
  • Los anillos deben anudarse con un triple pescador, dejando al menos 5 cm de cabo sobrante.  Ojo! Debemos estar muy seguros de haber anudado con un triple pescador y no con un falso triple pescador.
  • Los nudos sobre anillos de Kevlar, debido a su elevada rigidez, sufren bastante fatiga. Por lo que es necesario deshacerlos periódicamente, revisarlos y rehacerlos. Especialmente cuando se han sometido a carga.

Por último, decir que los anillos de Dyneema están totalmente desaconsejados para la confección de nudos autobloqueantes ya que, a parte de ser muy rígidos, la temperatura de fusión del Dyneema es de tan sólo 140º grados. Temperatura fácilmente alcanzable por fricción entre elementos textiles.

Además, puesto que la camisa suele ser de poliamida, el alma del cordino puede llegar a derretirse antes de que veamos daños externos, lo cuál supone un grave problema.


8. ¿Qué longitud tienen que tener los anillos?

Recurso de emergencia para
reducir el tamaño del nudo
Lo más normal es utilizar 1.30 - 1.50 m de cordino para hacer los anillos para autobloqueantes. Con esta longitud nos dará para dar unas 3-4 vueltas a la cuerda. Con cordinos de Nylon de 7 mm, podemos llegar a necesitar hasta 1.75 m, ya que en algunos casos tendremos que dar hasta 5 vueltas.


Si tenemos anillos más largos y el nudo se nos queda muy lejos, o nos toca con el descensor, podemos hacer un nudo de gaza a la altura adecuada y cargar sobre él. Tenemos que tener en cuenta que este nudo reducirá aproximadamente un 40% la resistencia del cordino. Así que debemos usarlo sólo como recurso de emergencia.



9. ¿Se pueden realizar con cintas?


Sí, casi todos los nudos de los que hablaremos en la próxima entrada pueden confeccionarse también con anillos de cinta; cinta plana o cinta tubular. Pero no funcionan igual de bien. ¿Por qué? Porque es muy difícil peinarlos bien y que se mantengan peinados al moverse. Los bucles tienden a amontonarse reduciendo la capacidad de bloqueo. Esto nos obligará a dar más vueltas a los nudos, haciéndolos muy abultados y difíciles de comprobar, aumentando la tendencia a atascarse. Además las cintas de Dyneema tienen el mismo problema con la temperatura que los anillos de Dynema ... En definitiva, sólo debemos utilizar cintas como recurso de emergencia.



10. El caso especial de las cuerdas de travesía

Las cuerdas randonee  o de travesíara son un tipo de cuerdas ligeras y de pequeño diámetro - longitud, que se utilizan como cuerdas para media montaña, aseguramientos en pasos delicados, o como cuerdas de encordamiento en travesías glaciares. 

Cada día más montañeros llevan en sus mochilas un pequeño kit, formado por una cuerda randonee, unas cintas, unos cordinos y unos mosquetones, con el fin de improvisar medios de fortuna en situaciones de emergencia o autorrescate. Y aquí es donde entran en juego los nudos autobloqueantes. 

El problema de estas cuerdas es que, aunque están homologadas como cuerdas gemelas, se utilizan como cuerdas en simple. Además, sus diámetros oscilan entre los 7.5 m y 8 mm. Esto es muy poco: corremos un riesgo real de que los nudos autobloqueantes no bloqueen o deslicen. Por este motivo, es imprescindible que tengamos en cuenta qué cordinos llevamos para realizar nudos autobloqueantes y cómo los confeccionamos. Es obligatorio:

  • Llevar cordinos de kevlar de 5 - 5.5 mm
  • Dar un par de vueltas más a los nudos 
  • Comprobar su bloqueo antes de usarlos.


Asegurando una trepada con una
cuerda radonee



En la próxima entrada os mostraremos cómo confeccionar los distintos nudos, comentando algunos aspectos concretos de todos ellos. Como siempre muchas gracias por llegar hasta el final y ¡hasta la próxima!

Bibliografía


10 comentarios:

  1. Felicitats pel post, molt útil!! jo per rapelar utilitzo el Machard bidireccional, de dos senos, sempre que no porto el Shunt.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por el comentario Jaume,
      Nosotros también llevamos el Shunt, es una muy buena opción y muy versátil, aunque un poco aparatoso.

      Un saludo
      Manerasdeescalar

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  2. Enhorabuena por el post, muy interesante :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Prusik Mallorca!

      Muchas gracias y un abrazo!
      Manerasdeescalar

      Eliminar
  3. Impresionante recopilación de información sobre nudos autoblocante
    Muy detallada
    Gracias por el trabajo

    ResponderEliminar
  4. Impresionante recopilación de información sobre nudos autoblocante
    Muy detallada
    Gracias por el trabajo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carlos!

      Muchas gracias por tu comentario.

      Un abrazo
      Manerasdeescalar

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. muchisimas felicidades por los post sobre los nudos autoblocantes. Aclaran muchisimo las dudas que pueden surgir, aunque a mi me han hecho pensar otra vez que cordino comprar. La cosa es que he comprado una cuerda con triple homologación tanto para simple, doble o gemela de 9.2mm y veo que por un lado un cordino de 7mm puede ser muy gordo ya que no llego a los 3mm de diferencia y lo ideal sería una de 6mm pero entonces no tendrá tanta resistencia. El uso de la cuerda es tanto para hacer algún rapel como para cordadas alpinas de 3 personas y por lo tanto para utilizar en autorescates en polipastos y pasos comprometidos. Resumiendo que compro? cordino de 7mm, de 6mm o kevlar de 5.5mm? Un saludo y mil gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Hector!

      Muchas gracias por tu comentario! Posiblemente el cordino de kevlar de 5.5 mm sea el mejor cordino para un uso general sobre una cuerda de 9.2 mm. Nos comentas que uno de los fines a los que será destinada será la escalada alpina. Así que asegúrate de que ese cordino sea MUY FLEXIBLE, para que pueda morder la cuerda sin problemas. Posiblemente llegues a utilizar las cuerdas mojadas ó heladas, y un cordino rígido podría darte problemas.

      Un abrazo
      Manerasdeescalar

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