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jueves, 9 de marzo de 2017

¿Cuál es la longitud real de mi cuerda?

¡Hola a todos! En esta ocasión vamos a hablar sobre las cuerdas y la variación de su longitud a lo largo de su vida. Para empezar, el proceso de cortado de la cuerda en la fábrica no proporciona una distancia exacta. Además el marcado de la mitad de la cuerda puede tener un error de hasta un metro. Por último, a lo largo de su vida, la cuerda se acorta progresivamente. No hay por qué preocuparnos y denunciar a los fabricantes de cuerdas. Simplemente es necesario saber que en la fabricación a gran escala se producen estas alteraciones, y tenerlas en cuenta para el control de nuestro material y nuestras actividades. ¡Os animamos a que echéis un vistazo!


Efectivamente: la longitud que los fabricantes nos indican en la funda de la cuerda, o en los marcadores de los extremos, es tan sólo una referencia. Desde el proceso de fabricación, al proceso natural de envejecimiento del material, pasando incluso por las condiciones ambientales, introducen ciertas oscilaciones en la longitud real de nuestra cuerda dinámica. Por eso insistimos: nunca debemos tomar ese valor indicado por el fabricante como un valor exacto. Y, por tanto, nunca debemos apurar su longitud.

1. ¿Cuál es la longitud real de mi cuerda en el momento en el que la compro?

Las cuerdas que compramos en los comercios habituales, están fabricadas en líneas de producción y almacenadas en grandes bovinas de 200 metros de cuerda. Para cortar esas grandes madejas en los fragmentos que utilizamos los escaladores (50 - 80 m), se hace pasar la cuerda por unos rodillos que la despliegan y trasladan hasta el punto donde se quiere cortar. Debido a que las cuerdas dinámicas son muy elásticas, en este proceso de desplegado/cortado se produce una cierta elongación de la cuerda, que introduce una incertidumbre en la medida de hasta un 4%.

Podemos ver un vídeo de la producción de una cuerda de la mano de Mammut. 
  




Error en el marcado de
una cuerda nueva.
Sin embargo, la mayoría de los fabricantes nos aseguran que en el momento de la compra, como mínimo nuestra cuerda tiene la longitud nominal anunciada en la cuerda. Esto quiere decir que cuando compramos una cuerda de 50 metros ésta medirá como mínimo 50 metros y como máximo 52 m. 

Este problema de longitudes afecta también al marcado de la mitad de la cuerda, pudiendo haber una diferencia entre las dos puntas de la cuerda, cuando se parte de la marca del centro de la cuerda, de hasta 1.2 metros. Esto se debe a que la norma UIAA para cuerdas dinámicas permite una distancia máxima del centro marcado respecto del real de 0.6 m. 

De nuevo, debemos tener en cuenta que el marcado de la mitad de la cuerda es tan sólo orientativo. Y que no debemos tomarlo como exacto en el control de los descuelgues o rápeles apurados de metros. 



2. ¿Cómo evoluciona la longitud real de mi cuerda con el paso del tiempo?

Si leemos las instrucciones de la cuerda que compramos, podemos pensar que la cuenta nos sale positiva. Es decir, si compramos una cuerda de 70 metros nos llevamos una cuerda de mínimo 70 metros, que puede llegar hasta los 73 m. Pero si seguimos leyendo, los fabricantes insisten en un hecho: la cuerda encoge con el paso del tiempo y con el uso. Las principales razones son:

  • El material con el que está fabricado (nylon) pierde progresivamente elasticidad. La fibras se acaban "arrugando", de manera que la cuerda reduce su longitud a costa de aumentar su diámetro. Esta pérdida se produce de manera natural y se intensifica con el uso (caídas).
  • Las fibras con las que fabrican las cuerdas se hinchan con la humedad y el agua, lo que hace que la longitud disminuya. Hay que tener muy en cuenta este hecho en el caso de utilizar las cuerdas en la nieve. 
  • Los extremos de la cuerda se acortan especialmente, debido a que son los puntos más castigados (concentración de tensiones, y fricción).
  • Es habitual cortar los extremos por desgaste y deterioro.

De hecho, en los primeros días de utilización de la cuerda dinámica, se puede observar una disminución de longitud de 2-3 % (esto es 1-1.5 metros en una cuerda de 50 y 1.4-2.1 metros en una de 70m) y durante el uso de vida normal de la cuerda (3-5 años) esta reducción puede llegar hasta un 10 % de la longitud total. ¡¡Esto son 5 m  en una de 50 y 7 m en una de 70) !!


 Asimetría en el acortamiento de los extremos.
Fuente Petzl. 
Además esta reducción puede que no sea simétrica, por lo que nos podremos encontrar en el caso que vemos en la figura anterior.  Desde la marca del centro de cuerda la disminución de la longitud de la cuerda de un extremo es de 10 %, mientras que del otro es de 5%.  Por lo tanto la marca no corresponde con el centro real.

Para limitar esta asimetría se puede hacer lo mismo que hacíamos para que no se rice la cuerda:  alternar regularmente la utilización de las dos puntas de la cuerda, y para  las cuerdas dobles, procure alternar la utilización de las dos puntas de cuerda.


Fuente: Petzl

Por lo tanto, en base a los puntos anteriores debemos tener una cosa muy clara: NUNCA debemos apurar la longitud de la cuerda (en vías largas, descuelgues o rápeles), y menos aún en cuerdas que ya tengan un cierto uso.



3. Controlar regularmente el marcado de la mitad de la cuerda. 

Si habitualmente hacemos vías deportivas muy largas, o llevamos a cabo rápeles, puede ser conveniente controlar cada cierto tiempo la evolución del punto medio y la coincidencia o no con el marcado. 

Existe un método muy fácil para encontrar la mitad de la cuerda: se sujetan juntas las dos puntas de la cuerda y, después, se hacen deslizar los dos cabos simultáneamente en sus manos hasta alcanzar la mitad de la cuerda.


Fuente: Petzl.


Esto quizás pueda parecer un coñazo, pero en realizad no lo es tanto. Podemos hacerlo de manera rutinaria al mismo tiempo que guardamos la cuerda. Ya que, como sabréis una de las maneras de guardar la cuerda es plegándola a partir de las puntas, y fabricando una "mochila". Os dejamos un vídeo, por si no conocéis este método.




Por último, si queremos hacernos una idea de cuánto mide nuestra cuerda exactamente en un momento determinado de su uso, no nos quedará más remedio que medirla a mano. La manera más sencilla es tomando una longitud de referencia - por ejemplo la medida de una mesa, o un metro de costura-, e ir superponiendo (contando) el número de veces que tenemos que pasar la cuerda por esa medida para recorrer toda su longitud. 

Y ya sólo nos queda recordar que la escalada es una actividad en la que nunca debemos llevar nuestro material al límite. Además es nuestra obligación practicar la actividad con prudencia y pensando bien las cosas. Como siempre, muchas gracias por llegar hasta el final y ¡hasta la próxima!

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